Carmona-del-Barco-microtinteros-microrelato-LO-UNICO

LO ÚNICO

Sobre la vía del tren, un metro antes de la línea imaginaria que separa ambos países, Muhannad llama por teléfono. Mira hacia atrás y hacia los lados, pero nunca hacia adelante. No quiere adelantar ni siquiera una imagen del futuro sin Marwa, a la que hace meses que no ve, con la que habló hace dos días, antes de que se subiera a una lancha de juguete. Han quedado aquí, pero ayer.
Le adelantan sus compatriotas. En frente, estamos nosotros, con las manos llenas de plátanos e impotencia, y el ejército. Alguien que pasa a su lado le reconoce y le abraza. Muhannad le pregunta por ella; el hombre mira al suelo y deja caer una frase empapada y embarrada con la arena de la playa. Después le palmea en la espalda, recoge su fardo y corre a alcanzar a su mujer y a sus hijos. Muhannad se guarda el teléfono. Nos mira por primera vez, ahora que sabe que somos su pasado, y empieza a desandar el camino.

Leave a Reply