Presentación de Manual de autoayuda en la XXXV Feria del Libro de Badajoz

Un par de días antes del acto de presentación de Manual de autoayuda alguien me llamó la atención sobre una coincidencia fantástica. Iba a tener lugar un 14 de mayo a las 19:00. En 2013, también un 14 de mayo a las 19:00 me subía a esas tablas a presentar La dignidad dormida. En aquella ocasión llevaba varios días trajinando con cajas de libros, distribuyéndolos por las casetas, empantanado con la promoción y la difusión del acto: gajes de la autoedición.

Lo tuve muy presente desde entonces. Todo, a partir de ese momento, se convirtió en objeto de comparación. Allí arriba, sentado entre Pablo Mazo, editor de Salto de Página, y Borja González, editor de El Verano del Cohete y autor de la cubierta de Manual de autoayuda, se me antojaba un recuerdo lejano y placentero.

 

Yo, para ganarme a los asistentes, intenté hacerles creer que estaban todos tan locos como los personajes de Manual de autoayuda o que, si no lo están aún, lo estarán. Tanto Pablo como Borja coincidieron conmigo en que, al menos ninguno de los que estábamos en la mesa, seríamos considerados cuerdos si la patología psiquiátrica seguía expandiéndose a la velocidad de los últimas décadas.

Borja nombró a Herzog, cómo no. Y a Kinski. Y a mí me tocó el papel (o la mirada) de Kisnki y a él el de Herzog. Curioso binomio en el que reflejarnos habida cuenta de que ambos reconocieron haber tenido planes de asesinar al otro. Aún así, me pareció que nadie había comentado nunca tan bien nada que yo hubiera escrito, porque en Borja se funde milagrosamente una amplísima cultura plagada de referentes del cine y la literatura, y un sedimentado cariño hacia mí, por supuesto, mutuo. El único hogar son las personas, y yo me llevaría a Borja al fin del mundo para conjurar así la nostalgia de mi casa.

En realidad, me llevaría a cada una de esas personas que asistieron a la presentación de Manual de autoayuda, tan emocionados como yo. Me hubiera gustado que la realidad hubiese sido como un mantel de Pipi Langstrump que pudiera coger por las cuatro puntas, las cuatro esquinas de aquella carpa, para hacerme un hatillo y guardármelo en un espacio secreto que tengo entre el ventrículo derecho y la aurícula izquierda. Recibí abrazos y besos y no tenían tanto que ver con el texto escrito, como con el placer sincero que les provocaba verme feliz, caminando lentamente hacia esa meta que, algún día, asumieron que tengo, facilitándome la decisión de asumirla yo también.

HILVANES
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Author CARMONA DEL BARCO

Miguel Ángel Carmona del Barco (Monesterio, 1979) debutó en la narrativa con Manual de autoayuda (Salto de Página, 2016), obra finalista en el Premio Setenil, al mejor libro de relatos publicado en España ese año. También en el ámbito del relato, ha sido galardonado con el XXVIII Premio de Narrativa Camilo José Cela. Con su primera novela, Kuebiko, ha obtenido el XXXV Premio Vicente Blasco Ibáñez de narrativa en 2017. Es director del Centro de Estudios Literarios Antonio Román Díez (CELARD), donde imparte talleres de escritura y coordina programas de fomento de la lectura, como el Club de Lectura Viva. Es colaborador habitual en Canal Extremadura Radio y en medios digitales especializados en literatura.

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